| Escrito por Noajidas.org, on 21-08-2008 13:30 |
| Voto del editor |
 |
|
| Media de votos |
(0 voto) |
|
|
|
Comentario Noájida Semanal Basado en Parashá Ekev Devarim 7.12-11.25 “…Y te alimentó con maná, al que tú no habías conocido…” Devarim 8.3 EL PROPÓSITO DIVINO ESCONDIDO DETRÁS DE LAS DIFICULTADES Aunque a primera vista el deambular del pueblo judío durante los cuarenta años en el desierto fue una sanción por la transgresión del becerro de oro, más profundamente se explica que ello representó una preparación interior para desarrollar su proyecto espiritual sobre la flamante tierra prometida que estaba a punto de tomar posesión y habitarla. Un territorio lleno de posibles obstáculos y escollos, tanto naturales, al no conocer sus caminos, suelos, vegetación, flora y fauna, como militares y políticos, a causa de los pueblos que hasta ese entonces la ocupaban, que representaban un potencial peligro para la inminente nación hebrea . El propósito Divino reflejado detrás de estos escollos, es despertar, estimular y activar las fuerzas ocultas e interiores, presentes en cada individuo y que afloran ante los desafíos, sorteando aquellas complicaciones que desde un principio fueron colocadas allí solo para elevarse a través de ellas, resistirlas y trasformarlas. Nunca sucumbir o ahogarse en ellas.
SORTEANDO ESCOLLOS La experiencia de un pueblo errante en el desierto representó una titánica prueba de fe, debido a una multiplicidad de aventuras y vicisitudes que debieron superar, las que podemos clasificar en dos categorías: las vinculadas a la pobreza y aquellas provocadas por la riqueza, ambas ceñidas al milagro del maná, el alimento que milagrosamente Di-s les hacía descender día a día desde el Cielo. Desligados de todo tipo de esfuerzo para alcanzar el sustento, ya que se les había asegurado el mismo sin ningún tipo de dificultad o molestia. En el maná no había, ni él producía desperdicio alguno, y milagrosamente (con solo pensarlo) mediante su consumo se degustaban los sabores de todas las especies de comidas. Además, a el lo acompañaban piedras preciosas y perlas. Riqueza en estado puro. Pero, al solo consumir maná, no se satisfacían de él en la misma proporción como si hubiesen comido otro tipo de alimento, de origen natural [1] . Al no poder conservarlo ni acumularlo, todo el pueblo dependía del suministro diario. Ello los hacia vulnerables, frágiles totalmente dependientes. Pobreza en estado puro. Resulta que la maravilla permanente de alimentar a millones de individuos durante cuatro décadas encierra la peculiar paradoja de conjugar pobreza y riqueza, ambas en sus máximas expresiones. EL MANA COMO POBREZA | EL MANA COMO RIQUEZA Al ser que aquella generación durante su travesía solo recibió maná, lo comenzaron a subestimar [2] . Es que Di-s se los enviaba únicamente en la cantidad necesaria para ese mismo día, por lo cual, ellos no sintieron suficiente confianza en Di-s debido a no poder acumularla, y por ello se constituía en una prueba de pobreza y no de riqueza [3]. Di-s les entregaba la máxima riqueza, pero ellos por su parte no podían absorber la abundancia de su beneficio y percibían el maná como algo deficiente. Cuando una persona es bendecida con riqueza, no debe suponer o jactarse erróneamente que gracias al mérito de su poder, talento, capacidad o esfuerzo, amasó fortunas por si mismo. Siempre debe recordar que todo llega día a día, y únicamente a través de Di-s. Cuando (Di-s libre) la persona debe enfrentar adversidad, y ésta es sometida a la prueba de la pobreza, en tal situación es necesario percatarse de que nada malo proviene desde arriba [4]. Los desafíos y dificultades que suceden en el diario vivir, generalmente son ocasionados por propias transgresiones, por lo cual se las debe asumir y aceptarlas con amor [5] . Di-s siempre envía beneficio y riqueza, a pesar de que con nuestros ojos, debido a nuestras propias limitaciones, no siempre lo podamos contemplar y comprobar.
Traducido y adaptado de Shuljan Shabat, Devarim pag. 95 Notas: [1] Debido a un factor psicológico. Para comprender el fenómeno planteamos un ejemplo: una persona enferma y que no puede comer. A pesar que en dichos casos se le suministra al paciente suero que contiene todas las sustancias necesarias para sustentar su organismo, no obstante, el individuo sufre el hecho de no ingerir alimento de la manera acostumbrada. [2] Tal como mencionamos anteriormente en el ejemplo de una persona enferma que es alimentada con suero y a pesar de recibir su organismo todo lo que necesita, percibe esta alimentación como carente. [3] A pesar de todas las virtudes que poseía el maná –venía a diario sin falta, no tenía desperdicio, descendía acompañado de perlas, etc. -. [4] Es decir, “todo es bueno”. Como enseñaron los sabios del pueblo judío (Talmud Brajot 34b), lo que común y equivocadamente se denomina mal, en realidad es un bien superior. [5] Ya que son una forma de beneficiosa corrección y rectificación. Revisado el: 28-09-2008 11:27
|