El Mensaje Universal de Sucot

Escrito por Noajidas. Publicado en Sucot

La festividad de Sucot [o cabañas] para el pueblo de Israel acontece debido a que el Eterno, Bendito Sea, los protege, tal como lo hizo en el desierto, cuando salieron de Egipto. No obstante, la protección también está relacionada con el resto de las naciones; cuando el Gran templo de Jerusalén aún existía, el pueblo de Israel ofrecía en esta festividad setenta bueyes [como ofrendas] – correspondientes a las setenta naciones que son la raíz de todas las naciones que existen en nuestros días.  Y estas ofrendas se realizaban disminuyendo [cada día la cantidad de bueyes ofrecidos] – Para enseñar que es necesario instruir a la humanidad en disminuir prácticas culturales negativas, en las cuales se encuentra idolatría. Por ese motivo, me parece, que la Sucá tal como la construye el pueblo de Israel – la cual necesita poseer tres paredes, y carece de una cuarta, indica que el judío no precisa abstraerse del mundo,  sino que por el contrario, el judío debe pararse erguido en la puerta de su Sucá, para poder recibir a todos aquellos que vienen hacia él. Tal como escribió el profeta Zejariá:

“Sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que vendrá contra Jerusalén, subirá cada año tras año, a prosternarse ante el Rey, el Eterno de los Ejércitos, y a festejar la festividad de las cabañas. Sucederá que a quien no subieren de las familias de la tierra, para prosternarse ante el Rey, el Eterno de los Ejércitos, sobre ellos no habrá lluvia”

Zejariá, Cap. 14.16-17

“Este será el pecado de Egipto, y el pecado de todas las naciones que no subirán a festejar la festividad de las cabañas”

            Zejariá, Cap. 14. 19

 Estos versículos enseñan que la festividad de Sucot está conectada con todas las naciones, a fin de que construyan una Sucá, o al menos cuelguen cuadros de una Sucá construida de acuerdo a la normativa [de la Torá], que sea apta para un judío, ya que en el Talmud [en el tratado de Avodá Zará 3a] fue dicho que en el futuro el Eterno dará a los gentiles los preceptos relacionados a la Sucá para que los realicen, ya que ella simboliza la protección del Eterno sobre el mundo. Y también nos insinúa, que la futura Sucá [de los días venideros que habla el Talmud citado], estará construida con la piel del Leviatán. Y la explicación del Gaón de Vilna es que la intención en esto es insinuar la propagación de la sabiduría de la Torá en el futuro, desprendiéndose de esto el hecho de que a nosotros en la actualidad ya nos es posible observar cada vez más cantidad de personas que saben leer y escribir, en una proporción mucho mayor que en el pasado, lo cual es una preparación para el tiempo en que los seres humanos se ocuparán en la sabiduría, para conocer al Eterno y sus preceptos.

Es apropiado decorar la casa con especies [vegetales] naturales, o al menos con cuadros [o fotografías] de las cuatro especies [conocidas en hebreo como <Arvá minim>] que los judíos toman en la festividad de Sucot.

Ellas son:

  1. Etrog (Citrón)
  2. Lulav (Palmera)
  3. Hadás (Mirto)
  4. Aravá (Sauce)]

Las mismas enseñan al individuo a utilizar las obras del Creador, ejemplificando cada una características especiales que posee el hombre sobre el resto de las creaturas.

  

 

 El Etrog, que es un cítrico, representa el sentido [de la vista, el sentido] estético específico del hombre, por medio del cual el hombre ve a la creación en todas sus tonalidades, no siendo así los animales que ven de forma monocromática; y esto a fin de que observe la belleza de la creación y alabe al Creador.

 

 

 

 

 

 

El Lulav, que es una hoja de palmera datilera, simboliza el sentido del sabor, específico del hombre, por medio del cual disfruta de cada comida. Distinguiendo entre una fruta, un vegetal, carnes, pescados, alimentos naturales y alimentos procesados, sazonados, horneados, cocidos, fritos y de otras formas, lo cual no es así en los animales. Y también esto está diseñado para enseñar a la persona a agradecer al Creador por la abundancia que ha otorgado a sus creaturas.

 

 

 

 

 

 

 El Hadás, se corresponde con el sentido del olfato, el cual también es específico del ser humano, que obtiene disfrute de aquello que huele bien, y aunque los animales poseen un sentido del olfato mucho más desarrollado que el del ser humano, no obstante, ellos no se incomodan por el mal olor, y tampoco se sienten atraídos detrás de buenos aromas.

 

 

 

 

 

 

 

 La Haravá, que no posee sabor, ni aroma, ni belleza. Ella, a pesar de todo esto, es utilizada por el hombre como materia prima para construir con objetos. Y esto también es específico del ser humano, el hecho de poseer capacidad creativa, la cual no se encuentra presente en los animales. Por lo tanto, todas estas características específicas de los seres humanos es necesario que sean explotadas en el servicio al Eterno.

 

 

 

 

 

 

El tiempo de Sucot es el final de la temporada agrícola en la tierra de Israel, por eso cubrimos la Sucá solo con ramas naturales  para apreciar la naturaleza, y conectarnos a través de la misma con su Creador.

La palabra <Tebá> en guematría [en el valor numérico de las letras hebreas que componen la palabra] es 86, y <Sucá> en guematría es 85+1, incluyendo la palabra [como una unidad <1>,] suma un total de 86. Así la festividad de Sucot protege a la humanidad para que no se desconecte de la naturaleza, y a través de ello se conecte con el Creador. 

En esta festividad, es apropiado recitar los capítulos 38 y 39 del libro del profeta Iejezkel, allí se cuenta sobre la guerra de Gog y Magog. Y según la explicación del Malbim, esta guerra insinúa un doble enfrentamiento. El de las naciones con “el pueblo de Israel”, y también el de las naciones entre ellas. Por eso, la guerra de Gog y Magog, está conectada con Sucot, y con el Shabat de los días intermedios de la festividad – cuando leemos en el pueblo de Israel sobre estos sucesos (de los cuales ya hemos recibido una insinuación al respecto [de su cumplimiento]; la guerra de los Estados Unidos con el terrorismo islámico, luego que ocurriera el atentado a las Torres Gemelas, comenzó en la noche de Hoshaná Rabá del año universal 5762. Y así también, la ejecución de diez líderes nazis, que aconteció en Hoshaná Rabá del año universal 5707).

El día de Hoshaná Rabá, que es el séptimo día de la festividad de Sucot es especialmente el tiempo de gog y Magog (según el libro <Pri Tzadik>). Es entonces cuando se otorgan las resoluciones y sentencias de la corte celestial, y es también en esa instancia donde se culmina específicamente el retorno al Creador con arrepentimiento, y por eso, es apropiado recital estos versículos (Tehilim 51.3-20):

Agráciame, Dios, conforme Tu benevolencia; de acuerdo a Tu abundante compasión, borra mis transgresiones. Límpiame a fondo de mi iniquidad, y purifícame de mi pecado. Porque reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre frente a mí. Contra Ti solo he pecado, y he hecho aquello que es malo ante Tus ojos; [perdóname] a fin de que estés justificado en Tu veredicto y vindicado en Tu juicio. Lo cierto es que fui engendrado en pecado, y en pecado me concibió mi madre. Lo cierto es que tú deseas la verdad en lo más íntimo; enséñame la sabiduría de lo recóndito. Púrgame con hisopo y seré puro; lávame y seré más blanco que la nieve. Hazme oír [nuevas de] alegría y regocijo; entonces los huesos que Tú has quebrantado se alborozarán. Oculta tu rostro de mis pecados, y borra todas mis transgresiones. Crea en mí un corazón puro, Dios, y renueva dentro de mí un espíritu recto. No me arrojes de Tu presencia, y de Tu Espíritu de Santidad no quites de mí. Restitúyeme el regocijo de Tu salvación, y con espíritu de magnanimidad susténtame. Yo enseñaré a transgresores Tus sendas, y pecadores retornarán a Ti. Sálvame de la culpa de sangre, Dios, Dios de mi salvación; mi lengua cantará Tu justicia. Adonái, abre mis labios, y mi boca dirá Tu alabanza. Pues Tú no deseas que yo traiga ofrendas, ni quieres holocaustos. La ofrenda [propicia] a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y quebranto, Dios, no desdeñas. Concede el bien a Tzión en Tu buena voluntad; reconstruye los muros de Jerusalén. 

 


Traducción y adaptación libre de Noajidas.org, basada en el libro “Moadei Israel, umashmautam leumot haolam shombrei mitzvot benei Noaj”, del rabino Ioel Shwartz | Los corchetes pertenecen a la traducción.

Recursos: Tehilim en español de Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana 

En caso de imprimir el presente material, por favor conducirse con el debido respeto que requieren los textos sagrados que contiene. 

Ingreso


Se parte de Noajidas.org

   

-----------------------------------------

Encuentranos en: 

 Logo facebook    Logo twiter    Logo youtube    Logo wiziq