Sección Jaiéi Sará

Escrito por Noajidas. Publicado en Torá & Tanaj - Biblia Hebrea

 

Bereshit 23.1-25.18

 

LOS LÍDERES DE LAS NACIONES HONRAN AL FARO DEL MUNDO,

AL PATRIARCA ABRAHAM, PADRE DEL MONOTEÍSMO

 

“Y expiró Abraham y falleció en buena vejez”

 Bereshit 25:8

 En las secciones anteriores de la Torá se relató cómo Abraham alcanzó un grado de influencia universal, inspirando, orientando, enseñando justicia, bondad y rectitud a toda la civilización, y propagando los valores del monoteísmo entre sus congéneres.

 La sección de la Torá correspondiente a esta semana lleva por nombre en hebreo “Jaiéi Sará”, en el que se nos relata, entre otros tópicos, acerca de la defunción de Abraham, incrustando en la humanidad toda una insondable consternación, y experimentando el abismo reinante cuando se pierde la brújula en medio de la tempestad.

 Se narra en el Talmud (Babá Batrá 70ª) que ante la noticia del fallecimiento de Abraham, todos los líderes de las naciones se congregaron a despedirlo, honrándolo conforme a tamaña personalidad, y formularon discursos fúnebres bajo el lema:

“Lástima del mundo que ha perdido su conductor. Lástima del barco que ha perdido su capitán”.

 Aquellas expresiones responden fielmente a dos aspectos de su liderazgo:

El primero es aquel por Di-s prometido (Bereshit 17.4) “serás padre de una multitud de naciones”. Abraham era el conductor, guía y mentor de su generación, interesándose también de actuar como mediador en litigios comerciales y civiles. Ante su deceso, el mundo quedo desamparado, a merced de las injusticias y la anarquía generalizada.

 

 El segundo fue su carácter de padre del monoteísmo, alumbrando a la humanidad toda, que hasta ese momento deambulaba en la penumbra y tinieblas de la idolatría. Tras su muerte, el mundo quedó a la deriva, como un barco que perdió su capitán en medio de una furiosa tempestad. Nadie sabía cuál camino escoger, qué acciones obrar, hacía qué rumbo dirigirse.

 

 MORALEJA

 La vida se asemeja a un mar embravecido, en el que se avizora un estrecho canal por el cual transitar, sin ningún tipo de apoyo o respaldo donde aferrarse o sostenerse, y el peligro de naufragar acecha a cada instante.

 Si la persona no toma los recaudos necesarios y se distrae con frivolidades, y no dedica tiempo y disposición interior para conocer el sendero que el Soberano del universo delineo para él, andará por la vida a los tumbos, cual frágil embarcación en medio del oleaje.

 Es menester hacerse de un conductor que a uno lo guíe, un maestro que le enseñe, un líder que lo inspire, un modelo que lo contenga y lo cobije, en definitiva, que lo lleve a buen puerto.

Ingreso


Se parte de Noajidas.org

   

-----------------------------------------

Encuentranos en: 

 Logo facebook    Logo twiter    Logo youtube    Logo wiziq